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Eric Sardinas, el recaudador de almas

By 17 junio, 2016general, musica

Tal y como decíamos ayer, el blues es ese páramo al que tienden los perdedores, los solitarios y los defenestrados. Es un limbo a medida de quienes olvidaron su propio nombre y de quienes nunca tuvieron uno. El territorio natural de los hijos de la lluvia y la desdicha. Un pueblo fantasma donde la única suerte posible es pactar con Satanás en un cruce de caminos.

El blues es el refugio de los pobres diablos –valga la redundancia– que un día desaparecieron sin que nadie los echase de menos, y que otro día volvieron, sin que nadie los reclamase, transformados en jodidos virtuosos.

Y sin embargo, nada de lo anterior es aplicable a Eric Sardinas. Salvo lo de virtuoso, claro. Y es que Eric no necesita pactar con nadie. Es uno de los peces gordos y tiene un despacho a su nombre en el infierno. En el Fuego Eterno también hay VIPS, y Eric ostenta honores de General. Quizás sea el Diablo el que firma los pactos, pero es Eric quien los ejecuta. Que nadie se equivoque, hablamos del mismísimo recaudador de almas.

Tal vez nunca lo hayas visto en acción, pero créeme, lo conoces de sobra. Porque Eric es ese forastero que cruza la puerta del saloon mascando tabaco y provoca a su paso el silencio en la concurrencia: el pianista deja de tocar, la partida de póker se interrumpe, las cabareteras se retiran a toda prisa –no sin antes mirar de reojo su anatomía– y el tabernero se oculta tras la barra, asido a su viejo Winchester, como si –¡pobre infeliz!– llegado el caso, le fuera a servir de algo.

Algunos que creían ser tipos duros acarician con sus dedos temblorosos la funda de sus colt 45. Eric los ignora y sube al escenario. Bajo su gabardina, negra como el azabache, emerge por arte de magia la máquina de invocar tormentas. Un objeto que a todas luces no pertenece este mundo. Su dobro, forjado en la fragua de Vulcano –¿o acaso en el Monte del Destino?–, hace los solos a las trompetas del Apocalipsis y despierta las fuerzas telúricas de la Tierra.

Apenas suena la primera nota, todos comprenden que están perdidos. El instrumento es diabólico, pero el modo de tocarlo, mucho más. Al escucharle, uno siente, perdón, uno SABE que está pecando.

Y es que Eric te arrebata el alma sin compasión. Peor aún, se la entregas tú, por tu propia voluntad. No ha lugar a treguas ni a negociaciones. Sólo cabe la rendición incondicional. Porque existe lo auténtico, existe lo genuino, y luego está Eric Sardinas. Existe el blues, existe el rock n’roll, y luego está Eric Sardinas. Existe la virtud, existe el talento y luego está él. El gigante de cabello ensortijado. El recaudador. El Maestro.

Aquí lo tienen, en pleno aquelarre, mano a mano con otro novatillo que hace sus primeros pinitos en esto de la música:

El miércoles 22 sólo hay dos opciones: estar en Las Armas o en cualquier otro lugar. Si eliges venir, una cosa es segura, Eric se hará con tu alma. Y si no vienes… en fin, si no vienes, quizás deberías preguntarte si te sirve de algo conservarla.

INFO
Fecha: 22/06/2016
Hora: 21:30h
Lugar: Sala Principal
Entradas: Ant 18€ / Taq.22€
Venta de entradas:
– Físicas en
— Las Armas
— Linacero
– Online
— www.alasarmas.org/entradas/
— Ticketea

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