Víctor López Carbajales, instrucciones de uso

  1. Coja a un señor gallego de semblante circunspecto pero trato simpático y cercano.
  1. Características preceptivas de este señor:
  • Es menester que sea enérgico, dinámico, emprendedor, diligente y muy trabajador.
  • Fundamentalmente imaginativo, una de sus cualidades debe ser la capacidad de fantasear con proyectos que a primera vista parecen irrealizables.
  • Forzosamente tiene que presidir el Club de Fans del Santo Licor de Café (condición sine qua non).
  • Será descartado todo aquel que se persone en su puesto de trabajo en un medio de locomoción distinto a una bicicleta plegable.
  • Requisito indispensable es que sea un bailarín frustrado (DJ Puyuelo, Fred Astaire del siglo XXI, informa sobre este punto).
  1. Proceda así inmediatamente:
  • Observe su CV y flípelo.
  • Sepa que actualmente es coordinador de Formación de Las Armas, y responsable de Producción de la compañía de Danza Contemporánea Sólodos.
  • Tras el concurso público más transparente y participativo que se recuerda, nómbrelo gerente del Patronato Municipal de las Artes Escénicas y de la Imagen de Zaragoza.
  • Entienda que este nombramiento va a ser una inyección de actividad directa a la vena de la cultura zaragozana.
  • Si no lo entiende, compruébelo en las futuras programaciones del Teatro Principal, Teatro del Mercado, Centro Municipal de Danza y la Filmoteca.
  • Prepárese para un nuevo concepto de la cultura. Vívida y vivida, potenciadora de lo local y mezclada, muy mezclada con disciplinas, lugares y públicos.
  1. ¿Es usted…

A) zaragozano? En ese caso:

  • Considérese afortunado por lo que su nombramiento supone para la ciudad inmortal.

B) trabajador en Las Armas y por lo tanto esforzado compañero (esta opción no excluye necesariamente la opción A)?

  • Sienta una extraña sensación.
  • Que esa sensación sea una mezcla de enorme alegría por esta designación + una honda pena por el cambio de ubicación geográfica (que no sentimental).
  • Olvídese de lo segundo. Sienta alegría y sanseacabó.
  • Dígale que le echará mucho de menos pero que seguirán trabajando estrechamente.
  • Métale las típicas puyitas de compañeros de trabajo, pero con buen rollo (opcional: recordar alguna bronca lejana y que a día de hoy cause común hilaridad).
  • Póngase serio y dígale unas palabras más o menos elaboradas.
  • Desdramatice su discurso con una broma final.
  • Dele un fuerte abrazo.
  • Dispérsense.

 

Leave a Reply

X