Mil noches paralelas en el Mar de Dios: Intersecciones y desencuentros

Cuando pinchaba la versión de ¿Dónde está el cielo? de Nacho Laguna siempre se acercaba Julio a preguntar de dónde la había sacado. Tenía la sensación de estar viviendo realidades paralelas, como esos tebeos de la Marvel en el que van saltando de dimensión en dimensión y uno solo se da cuenta del cambio por detalles mínimos.

Los listados hacen fuego y el resto es humo para el recuerdo, pero a veces intentar contener la vida con palabras es un ejercicio lleno de riesgos: Santi Rex pinchando el single de John I´m only dancing de los Polecats en una de nuestras sesiones, más atrás, el concierto de Corsal Desastre junto a Antílope Volador y el poeta Alfredo Saldaña mientras las botellitas caían, otra vez, del cielo. Paco Lahiguera subiendo a cantar aquello de «No, no estamos hechos de frío» en el concierto de los Sullivans (y Vicente Del Bosque y Personal Jesus antes de ser un icono pop). Zacarías, el joven hombre Lobo que luego recorrió el mundo junto al Guincho, Vanessa en la barra de abajo. El 29 de diciembre de 2007 presentamos Claro interior de Ángel Guinda. Llevaba mucho tiempo sin escribir. Trinidad y Julio estuvieron de acuerdo. La única vez que vi recitar a Félix Romeo. Bajó por aquellas escaleras, vestido de negro, claro. Era un buen momento para gritar. Nosotros hacíamos Voces de Zeta con Manuel Vilas antes de que Manuel Vilas se marchara hacia el Olimpo sin dejar recuerdo ni mitos (atentos al plantel de la banda: Miriam Reyes, Carlos Marzal, Carme Ruiz Fleta…)

Intoxicados hasta la extenuación salíamos del subterráneo como beatniks postmodernos y fumábamos y seguíamos fumando hasta que nos faltaba el aliento. La presentación de la colección Resurrección y aquel Tunguska Experience con Domador+Copiloto en auge (y Alberto Guardiola antes de convertirse en un gurú de la radio). Te voy a morder tan fuerte que el speed me va a saber a sangre. El concierto de Julio de la Rosa en el que acacabó tocando el teclado con el mástil de la guitarra..el silencio de Pingüinos y koalas. Sé que se está olvidando algo: la tarde que me presentó Sergio a Maribel sentado con EdSullivan, Räro y Malatesta.

El 9 de noviembre de 2008 estuve pinchando cinco horas y media seguidas. Yo solo. Calculo que tuve frente a mí unas mil cuatrocientas canciones, dos reproductores de cedés y dos platos de vinilo. Indiepop, dancepunk, psicobilly, petardobeat, discofever, euroyeyé. La supervivencia de la especie. Estábamos tan al oeste que no nos quedaban ganas de ser piel roja.

Experimentos in da notte curtidos por el Mar de Dios (con Arturo y con Carlos de técnicos), los Tachenko tocando Duerme de El Niño Gusano (y Ricardo mandándome sms para recordármelo). El concierto de Tres estrellas con los Kiev cuando nieva de banda soporte. Julio dejándome su disco de La JR. La primera entrevista con Mister Hyde, la primera maqueta.

Los mejores platos los cocinaba Remain, los bolos más abstractos venían de la mano de la sonrisa eterna de Chelis. Me dejaba caer por lo que montaban los hermanos Jiménez, aquellas memorias sónicas de Producciones con las Uñas (Abuelo&Blo): un domingo del año 2007, también en noviembre. Un tipo haciendo música concreta con una batería y un xilófono. Me acuerdo de los conciertos de Bronski, de los MAR desde Valencia, del Gran Puzzle Cózmico estrenando aquello de «Julián Muñoz culpable», los Picore en día de Reyes, Falcone y Lana Lee. Me acuerdo del concierto del Galgo Rebelde y que lo vi junto a Antonio Estación y Boch (aquellos días estaba la Estación del Silencio cerrada) y cómo se me quedó grabada para siempre aquella canción de Club Eléctrico, Los sótanos del cielo. La belleza de la aquella Envidia de Emily Roge de María Bastarós, los Domingueros y el delirio de On the Sofa. Inane poniendo juguetes por el suelo y enfadado porque no entendía su propuesta.

El último número de Confesiones de Margot lo presentamos en el Mar de Dios. Tocaron Martin Gore Experience, Carlos Karhe y Alejandro Monserrat, Pablo&Jaime&Luis, Zarápolis, Guisante y cerró Pelvet haciendo rumbas. No cabía nadie más. Los Dos Lunas pasaron entre el público y pidieron unas banquetas que se deslizaron de mano en mano. Lapuente cantó Bailando en la oscuridad. No hay resumen mejor.

Fui tan feliz que duele. ¿Dónde está el cielo? ¿De verdad me lo preguntas?

  • Jueves:21:00
  • Lugara : Sala Principal Armas

 

Carteles y octavillas cortesía de Ainhoa Tilve, Víctor Montalbán, Dani Picore, Pablo Malatesta, Juan Garrancho. 

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