Kiev cuando nieva

Entrevista a Kiev cuando nieva:

1. La primera pregunta es a veces un clásico en las entrevistas, pero es inevitable: ¿un disco de continuidad o un disco de ruptura? Como oyente tengo dudas.

Es un disco de progresión. En cada disco que publicamos nos planteamos mostrar facetas nuevas, pero partiendo de nuestra propia fórmula.

2. Una banda como Kiev cuando nieva, que ha alcanzado un cierto estatus de banda-canon por su sonido y su estética, da un pequeño giro, el sonido de silencios y espacios del que se hablaba al escuchar algunos de vuestros primeros discos, las afinaciones diferentes…en este disco (quizá con el anterior también, con De tarima) os habéis abierto a melodías más directas, acercamientos al jazz psicodélico (como siempre viene a la cabeza las encarnaciones de Spinetta), incluso el folk americano entendido como prehistoria del blues… ¿Es más amplia la paleta o es una transgresión de la norma?

Pues más lo primero, una ampliación de la paleta. También es cierto que sobre todo en nuestras primeras grabaciones había una norma implícita sobre no recargar las canciones, no incluir nada que luego no pudiéramos reproducir tal cual en directo. Pero ya hace un tiempo que venimos relajándonos en ese sentido, concibiendo el disco y el directo como dos conceptos separados, y dándole a cada canción lo que creemos que necesita. Igual en este se nota más porque hemos investigado más en los arreglos e invitado a otros músicos que no pertenecen estrictamente a la banda.

3. Hablando de transgresiones de la norma…si uno repasa los nombres de las canciones de otros discos, suelen ser una única palabra, en cambio en esta nueva entrega encontramos un tema con dos palabras y otro con tres. De nuevo, ¿casualidad -y lógicamente obsesión cabalística del entrevistador- o es una manera de afrontar modos narrativos? Porque, y esto en realidad es el jugo de la cuestión, me ha parecido que los textos son más confesionales y menos contemplativos que en otras ocasiones.

Bueno, lo de los títulos es más cosa del azar, pero vamos que se admiten cábalas. En cuanto a los textos es posible que haya diferencias: para empezar, el proceso de escritura es menos colaborativo que antes, hace un tiempo que mayoritariamente los textos los escribimos individualmente. También hay más “plumas” en este disco; no sólo las de Antxon y Javi, sino también la de Carlos en Coche de Línea, y claro está la de Roldán en la versión que hacemos de su canción Paseo. Además, sí que ha habido distintas intenciones y ambiciones: casi siempre reconvertimos observaciones y experiencias vividas, pero en Palomar por ejemplo, se intentó crear una escena ficticia, como inventando un relato o contando un sueño. Y Linóleo es directamente una canción que tenía en principio un uso “íntimo” digamos, y que hemos incluido tal cual en el repertorio.

4. No abandonamos lo literario. Para ser una banda de militancia urbana (Madrid, Huesca, Zaragoza, Barcelona en otros momentos), vuestras letras siempre tienen un componente rural (en algunos casos, disculpadme, hasta un poco naif), ¿Alguna razón? (nota: a veces pienso que están los textos sin terminar y en el momento de la grabación se terminan, y los lugares de grabación siempre están un poco en el campo). Por otro lado, las imágenes a pesar de la inocencia aparente esconden imágenes un poco turbadoras. ¿sois una banda con tendencia al desasosiego?

Huesca o Cuenca, donde empezamos a componer, son ciudades muy ligadas al mundo rural, así como la historia familiar de algunos de nosotros. Hemos vivido en muchos pueblos por cuestiones de trabajo. Incluso cuando hemos estado en grandes ciudades hemos percibido el influjo que en el día a día de los barrios tiene la emigración interior y la idiosincrasia provinciana. A veces usamos esas referencias al campo de una manera “pastoral” –Colirrojo es un ejemplo claro- como un mundo en que todo se ralentiza y los acontecimientos se viven con mayor profundidad. Pero eso es toda una tradición literaria ¿no?. En cuanto al desasosiego, sí es verdad que componemos tratando de reflejar el lado subconsciente de las cosas cotidianas, esos momentos en que los conflictos se revelan ante uno sin poderlos definir. Ya hay muchas canciones hechas desde certezas y sentimientos universales, así que nosotros intentamos llenar otros huecos, algo que por ejemplo hicieran los Smiths en su día.

5. Lo anterior, lo del desasosiego, podemos relacionarlo también con la parte adiovisual de los videoclips…que de alguna manera transmiten en imágenes lo de los textos sin resultar un calco letra-imagen. ¿Cómo surge el concepto del vídeo vs la canción? (ya como anécdota, ¿os habéis planteado hacer alguna vez un videoclip «stándar» con la banda tocando?)

Probablemente eso tiene que ver con lo que decíamos de nuestras letras, que no suelen relatar historias al uso sino sugerir situaciones mediante imágenes. Eso lleva a que los realizadores que han rodado videoclips para nosotros (principalmente Orencio Boix y Mªjosé Hasta) hayan aportado nuevas visiones inspirados por las nuestras. Le tenemos mucho aprecio al lenguaje cinematográfico, y para nosotros poner la imagen exclusivamente al servicio de la canción sería un desperdicio. Preferimos que surgan nuevas obras en sí mismas, y estamos muy orgullosos de nuestra colección de videoclips. No descartamos que en el futuro rodemos un videoclip con la banda tocando, pero tampoco nos vemos fotogénicos como para explotarnos mucho.

6. En cuanto a la producción, en esta ocasión ha sido Carlos Aquilué el que se encarga de la misma (se distingue en los créditos del disco), un tipo de dentro de la banda, ¿Qué cambios hay respecto por ejemplo a la de Rafa de JR que os produjo el disco anterior?

Cuando trabajamos con Rafa, sabemos que las canciones van a dar un giro en el estudio que no esperábamos a priori, y es muy estimulante ver como cobran una personalidad que no planeabas. Otras veces nos apetece materializarlas lo más parecido a como las hemos imaginado, y allí es cuando Carlos respira hondo y se pone delante de la mesa.

7. Riqueza instrumental, bajo constante, teclados, banjo…cuando pienso en este disco y en su paso al directo imagino una puesta en escena más ampulosa de la habitual, con teclados antiguos y guitarras nuevas…pero también pienso en el repertorio, ¿qué vamos a poder escuchar el próximo fin de semana en las Armas? ¿Cómo llevaréis los temas, cuerdas, metales, etc…?

Somos un grupo modesto y no podemos permitirnos llevar con nosotros a mucha gente. Además, ciertos arreglos tienen sólo sentido en un estudio de grabación, y no funcionan igual en concierto. Por otra parte, cada vez nos apetece más experimentar con las canciones y probarlas en distintos contextos, aunque tampoco somos de esos que las dejan irreconocibles. El mes pasado tocamos en Huesca y allí sí que invitamos a Justo Bagüeste (saxo), Carlos López (violín) y Alba Murgoitio (viola) que participaron en la grabación de Los bienes. Y fue una gozada, pero lo dicho, ni podemos ni queremos convertirlo en costumbre.

8. Aunque en vuestra discografía podemos encontrar un disco íntegro de versiones (Parece doble, En vez de nada, 2012) no es habitual veros hacer versiones en directo, pero en este disco habéis incluido un tema de Roldán para cerrar, Paseo. Es un tema que encaja en el disco perfectamente y sabemos que existe una afinidad casi ideológica con él, pero para el que no lo conozca, ¿nos lo podéis presentar?

Pues es un genio extremeño, y un amigo de los tiempos de Cuenca. Carlos y él son la Banda Municipal de Lorena Álvarez, y Jaime y el propio Carlos tocan bajo y batería en la encarnación en directo de Roldán. Incluso se enroló como bajista de Kiev cuando nieva en alguna girilla… Roldán es un “compañero de armas”. Su música tiene una complejidad, una flexibilidad y un desenfado que nos dejan anonadados. Nos propuso hacer una versión suya para un proyecto que tenía, y grabamos Paseo. Como aquel proyecto no se materializó y nosotros estábamos muy satisfechos con cómo había quedado, la regrabamos para Los bienes.

9. Cuando uno echa la vista atrás y contempla el número y la calidad de los temas…la discografía de Kiev cuando nieva…una discografia nutritiva pero que ya os exigirá una selección en cuanto al directo y una adaptación de los temas antiguos al sonido con un bajo, etc… ¿Cómo habéis plantado este particular? ¿Nos podéis dar un adelanto del set-list que podremos degustar?

Tocaremos las canciones de Los bienes con algún salto al pasado, sobre todo a De Tarima. Nos centramos en lo que vemos un poco como nuestra segunda etapa, a partir de la incorporación de Jaime y su frecuencia baja. De todos modos nuestra forma de componer es al final muy pop, e introducir líneas de bajo en nuestros temas antiguos no los ha desvirtuado. Sal queda ahora genial y robusta en directo, como si siempre hubiera estado Jaime. A la vejez viruelas.

10. Pregunta de cierre: hay un hit incuestionable en vuestra trayectoria, un tema que podría haberse perdido en la voracidad del monstruo de las maquetas o del digital infinito, El tucán (o en sus otros nombres 1 de septiembre de 2000, 2-Sept-2000″ )…Pocas veces lo habéis recuperado en directo (con Tachenko en la sala Oasis y alguna vez suelta en solitario Javier) Habrá un bis épico, casi dancing in the dark o nos quedaremos con las ganas?

1 sept. 2000, o El Tucán para los amigos, es una canción muy especial para nosotros, porque fue de las primeras –de hecho, la segunda- que compusimos con Antxon. Para nosotros es un recuerdo de juventud. A raíz de las versiones que hicieron de ella La Costa Brava ha adquirido una vida propia. Es una sensación parecida a encontrarte una foto por la calle y descubrir que sales en una esquina del fondo con dieciséis años menos. Tocarla en Zaragoza nos remite inmediatamente a aquellos años, a la Caja de los Hilos, a nuestra devoción por El Niño Gusano… Sobre si la vamos a tocar, mejor no desvelar nada ¿no? En las Armas se descubrirá.

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