Ariel Rot: “Entiendo que mi público es una manada salvaje y libre”

By 18 noviembre, 2016general, musica

Guitarras que se deslizan desde acordes melódicos a otros rompedores, indomables. El ser humano hecho disco, con sus combinaciones de estados de ánimo, con humores que se desequilibran -como hubiera dicho algún filósofo de la Antigüedad-, con secretos inconfesables, con una pequeña dosis de soledad, que siempre es necesaria, y, sobre todo, con esa poesía tan suya, más suya que de nadie. Solo suya.

Ariel Rot vuelve a los escenarios con La Manada, un trabajo en el que se entremezclan estilos eclécticos que se debaten entre el jazz, el swing y el blues, pero que siempre acaban coqueteando con el género que ha acompañado al compositor durante toda su vida: el rock. Un rock que, al igual que alguna de las obras realistas de García Márquez, acaba siendo mágico y transformándose, casi sin preludio alguno, en un sinfín de emociones.

Este guitarrista, que formó parte de grupos como Tequila o Los Rodríguez, presentará a su particular manada este sábado en la Sala Principal de Las Armas.

Normalmente cuando pensamos en una manada lo asociamos con animales que se desplazan y que viven en grupo, pero, para usted, ¿Qué connotaciones tiene esta palabra?

Bueno, la amistad, la música… Los músicos nos movemos en manada, el público también se mueve muchas veces en manada, a veces para bien, a veces para mal. Yo entiendo que mi público es una manada salvaje y libre. Y luego los discos, en cierto modo, también son manadas de canciones, canciones que se juntan para defenderse e intentar sobrevivir a los peligros externos, cada una cumple su rol, ¿no? Me pareció que La Manada tenía tantas explicaciones que casi era abrumador.

La letra de algunas canciones como Una semana encerrado, que habla de la necesidad de estar solo contrasta con su ritmo alegre, ¿Por qué ha optado por esta combinación?

Es una combinación que en el rock se utiliza mucho, y en el pop también, la letra triste y música alegre. Ya los Beatles solían hacerlo, y hay toda una escuela en ese sentido, pero yo no diría exactamente que es una música alegre, yo diría que es un rock pesado y crudo, como la realidad (risas).

¿Y podría decirse que se basa en una experiencia propia?

Sí, por supuesto, yo cada semana me paso una semana encerrado (risas). Ese es más o menos mi promedio. A veces dejo pasar más tiempo. Necesitamos encerrarnos de vez en cuando para volver a encontrarnos, para no marearnos con todo ese bombardeo confuso y agresivo que viene desde fuera.

«La mejor fase es cuando el disco está acabado y empezamos a tocarlo en directo. Esa es la gran recompensa.»

Pero escribir una canción no es fácil y me imagino que la inspiración no siempre le acompañará, ¿qué hace cuando las musas le fallan?

Pues salgo a cazar musas, tengo una especie como de cazador de mariposas o de pececillos que sirve para ir a pescar. Es como ir a pescar, tengo distintos tipos de cañas, distintos tipos de anzuelos que provocan que las musas se acerquen a mí: recuerdos, pensamientos, atmósferas… cosas que ayuden a la creatividad.

Y a la hora de producir un disco, ¿Cuál es la fase con la que más disfruta?

Bueno, los discos son complicados, en general se parecen un poco a combate, cada fase tiene su momento relajado, pero cuando llega el momento de acabar cada fase siempre hay un periodo de tensión, sobre todo para los que somos muy exigentes. Así que creo que la mejor fase es cuando el disco está acabado y empezamos a tocarlo en directo. Esa es la gran recompensa.

Ha pasado por varios grupos pero también ha tenido etapas en las que ha trabajado en solitario, ¿Qué cree que es lo mejor y lo peor de ambas etapas?

La verdad es que tener una banda, ser amigos, llevarse bien y, a parte, triunfar, probablemente sea lo más parecido al Paraíso en esta vida. Pero si las cosas no funcionan, si estás mal y hay tensiones, roces, estás condenado a convivir con esa gente y tener que tomar decisiones conjuntas constantemente. Así que ese es el lado bueno y el lado malo de las bandas.

 Y de estar en solitario el lado bueno es que no tienes que consultar todo, haces las cosas a tu manera… Y lo malo es que muchas veces te encuentras remando solo, porque las dificultades también te las tienes que comer solito.

¿Entonces cree que su estilo y su forma de componer se pudieron desarrollar plenamente antes de iniciar su carrera en solitario?

No, no, no. Yo tengo un antes y un después, que es mi vida con las bandas y mi vida en solitario, mi carrera en solitario, que también es una manera de decir mi vida. Ahí es donde tuve que aprender un montón de cosas, donde tuve casi que cambiar de piel y aprender a ser autosuficiente, lo que tú dices, a encontrar mi estilo de cantar, de componer, cómo llevar un show, cómo estar encima de un escenario, cómo comunicarme con el público… Fue todo un aprendizaje.

Bueno, en realidad, toda su vida ha sido un aprendizaje, porque con 16 años tuvo que emigrar a España y dejar toda su vida atrás por la dictadura argentina. Después de eso, ¿ha conseguido reconciliarse con su país?

Con mi país sí, con los dictadores nunca.

¿Y qué fue lo que más le sorprendió de España cuando llegó?

Me sorprendió cómo se vivía la calle, la libertad con la que se disfrutaba y se sigue disfrutando. Comparado con la ciudad de la que yo venía, en la que todo se hacía de puertas para dentro, pues era maravilloso poder andar por la calle sin temor y con esa alegría que se vive en España, que yo creo que  es única. Espero que no se pierda, lo veo difícil, aunque sí que hay zonas en las que el turismo está creando una especie de parques temáticos de la vida en la calle española, que no es real, es falsa, es de mentira, de plástico. En estas grandes ciudades que atraen tanto al turismo, se está perdiendo un poco la autenticidad de las tabernas, de esas bodegas donde no había tanta tontería.

Como cantante y amante del rock, ¿cree que este género se valora lo suficiente en nuestra sociedad?

Cada uno lo valora como quiere, no sé, yo considero el rock como algo importante en mi vida, pero eso no quiere decir que en la vida de todo tenga que ser importante. Algunos tienen la energía y la pasión puesta en otro tipo de cosas que son igualmente respetables, o no, según para quien. Hay a quien le interesa la ciencia y no le interesa el rock, y me parece maravilloso, o la tecnología o los videojuegos, lo cual ya no me parece tan maravilloso, pero claro, cada uno tiene derecho a decidir.

Ya, pero por ejemplo en los medios de comunicación tienen más cabida muchos otros géneros musicales antes que el rock

Ah bueno, eso por supuesto, el rock tuvo su reinado durante muchos años. Acaparó hasta portadas de los periódicos. Una frase de John Lenon salió en la portada de un periódico. Y hoy en día, ha perdido su trono. Absolutamente, sobre todo en España. Son ciclos, es natural también que ocurra, es imposible que un género musical que arrasa por conectar, de alguna manera, con una generación, conforme siguen pasando las generaciones, siga conectando de la misma manera. ¿Me explico?

«Uno nunca puede arrepentirse de una canción, una canción no le hace daño a nadie.»

Sí, sí. Y para los que no estamos metidos en este mundo, ¿me podría decir cómo es un día cualquiera en su vida?

Pues depende, hoy, por ejemplo, he estado haciendo entrevistas. He estado muy dedicado a todo lo que es la parte promocional de esta profesión: entrevistas, redes sociales, algún vídeo que tuve que mandar y esas cosas, y no le he dedicado a mis deberes y tareas domésticas, que también las tengo, como cualquier persona. La organización de la casa y de la familia también ocupa un tiempo importante. Y últimamente ejercicio, poco, porque con las giras y tal estoy con la energía justa y con el tiempo justo también, pero sí que me gusta, sobre todo nadar.

Y pasando a preguntas un poco más personales… Todos tenemos momentos de bajón, pero, ¿ha llegado al punto de arrepentirse de haber escrito alguna canción?

No, jamás.

¿Nunca?

Mmm, no. Me gustaría componer más canciones. Uno nunca puede arrepentirse de una canción, una canción no le hace daño a nadie. Si no te gusta, la dejas de cantar en un momento determinado y ya está.

Y, por último, ¿en qué suele pensar antes de acostarse?

(Risas) Procuro no pensar demasiado antes de acostarme, si es posible. Suelo leer mucho antes de dormir. Todas las noches. No puedo pasar ni una noche de mi vida sin leer al menos unas páginas para que el sueño venga, como decía la vieja canción. Y luego pues procuro dejar mi mente lo más en blanco posible, pero eso es difícil y duermo mal.

 


 

Info
Fecha: 19 de Noviembre 2016
Hora: 22:00h
Lugar: Sala Principal
Entradas: Ant 16€ / Taq. 22€
Entradas online a la venta en https://www.ticketea.com/entradas-concierto-ariel-rot-zaragoza/

Leave a Reply

X