Un viernes al son del mojitero

By 12 agosto, 2016gastronomia, general, musica

Agosto. Zaragoza. La temperatura ronda los 40 ºc casi todos los días. La noche se presenta como un regalo divino, siendo el único momento del día para respirar sin que los pulmones se abrasen. Por fin, el sol concede una tregua y la luna se muestra fresca y agradable. El gentío aprovecha para salir de casa. Los parques se llenan de amantes que practican el ritual sagrado del amor. Una mirada que suplica y finalmente, un beso. En algunos barrios, las personas mayores deciden contemplar la vida desde sillas colocadas estratégicamente en las puertas de sus casas. Allí hablan sobre su juventud y repasan sus días con sentimientos encontrados de felicidad y melancolía. Saben que en su época ciertas cosas no pasaban, aunque otras muchas sí. Familias enteras deambulan por el centro de la ciudad en busca del mejor helado. El cierzo se desliza de forma sutil entre las calles y acaricia piernas, brazos y rostros. También despeina a quienes todavía conservan el cabello. La Plaza del Pilar está repleta de turistas. Todos llevan cámaras fotográficas. Muchas de las cámaras están en modo automático. Algunos jóvenes muestran su talento sobre monopatines con la mirada de La Seo como único testigo. Otros fuman cigarrillos de liar mientras comentan sus aventuras veraniegas. También sus desventuras. La pasión de un romance veraniego cala hondo y se desvanece lento.

Las terrazas están llenas de gente dispuesta a cenar sin prisa. Quizás ensalada de pasta y merluza. Quizás arroz con bogavante o solomillo. Muchos no tendrán tanta suerte. El tráfico en la ciudad es escaso. Las bicicletas también. La gente prefiere mostrar la sonrisa a paso lento. Es viernes y la noche hace rato que es la única dueña de los cielos. Dos chicas hablan en un restaurante de la Calle Alfonso, después de una modesta cena.

-¿Has cenado bien?

-Si, muy bien. Aunque el sorbete no estaba muy bueno.

-Ya, yo lo he dejado a mitad. Sabía raro.

– Bueno, todo lo demás estaba muy bien. Gracias por invitarme a cenar.

– De nada. Tenía ganas de verte después de tanto tiempo. Me alegra mucho saber que te va todo tan bien.

– Gracias, yo también tenía ganas de verte. Hacía mucho que no nos veíamos.

– Si, demasiado tiempo. Tenemos que repetir más a menudo estas cenas. Me da pena irme a casa ahora. Ya sabes, después de lo de mi hermana no llevo muy bien la soledad.

– Bueno, si quieres podemos hacer algo. A mí también me apetece estar contigo y la verdad que tampoco me apetece irme a casa.

– Genial. ¿Se te ocurre algún plan?

– Mmmmmmmm, no sé. Déjame que mire en el móvil. Creo que hoy había algo chulo en Las Armas (7 segundos después). Exacto, puede estar bien.

– ¿Si?, ¿Qué hay?

– Al Son del Mojitero.

– Y ¿qué es?

– Aquí pone que mojitos exquisitos y ritmos cubanos. Al parecer preparan mojitos y se puede escuchar música cubana. Tiene buena pinta.

– ¿De qué son los mojitos?

– Hay de mango, frutos rojos, maracuyá, sandía, mojito fuego, mojito light y sin alcohol.

– Ah pues si que pinta bien. Hace mucho que no escucho música cubana y con el calor que hace apetece.

– Venga pues vamos. Empezaba a las 20:00h y termina a las 03:00h así que podremos estar un buen rato.

– Perfecto, llama a éstas a ver si quieren venir.

– Vale. No te olvides de coger el tabaco que lo tienes en la mesa…….

2 Comments

  • Gustavo dice:

    Los sábados hay algo?

  • Las Armas dice:

    Hola Gustavo, tanto en nuestra agenda de la web, como en facebook puedes encontrar todas nuestra programación.
    Los sábados del verano cuentan con Film-Nic (cine, concierto y picnic), seguro que te gusta la experiencia.
    Un saludo.

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